Tuesday, August 11, 2009

Publicidad e indiferencia

Anoche, después de llegara a casa, prepar algo para cenar, me dispuse a ver uno de mis programas favoritos.
"Mentes criminales", un programa sobre la unidad de perfiles del FBI, que acuden a investigar casos donde se sospecha el autor sea un asesino serial.
No hay nada complejo: hay un malo que se regodea asesinando personas, hay un equipo de profesionales que se dedica a detener este tipo de amenazas.
La cosa no pasaría de un simple entretenimiento.
Sin embargo, algo externo al programa me llamó poderosamente la atención. El patrocinio corre a cargo de Burguer King, el consorcio competidor de Mc Donald's.
Esta cadena de hamburguesas promueve actualmente una nueva adición a sus menús, la Angus XT que, en sus propias palabras, está gruesa.
Sabemos que hoy en día, las agencias de publicidad se valen casi de cualquier cosa para llamar la atención sobre los productos que promueven.
Burguer King no es precisamente un anunciante que no genere polémica. No hace mucho, generaron un gran revuelo con el lanzamiento de una hamburguesa, mezcla mexicana-texana (lo que sea que eso signifique).
El comercial que acompañó el lanzamiento de dicha hamburguesa generó una reacción de estupor e indignación, por la forma en que se representaba a lo mexicano.
No faltaron los calificativos de "racista" para la compañía.
A pesar de ello, parece que vuelven a insistir en sus campañas, adornadas con polémica, puesto que durante las pausas de publicidad en "Mentes Criminales", aparece un texto, que más o menos dice: "Siete mil homicidios en lugares de trabajo el año pasado no son tan gruesos; gruesa la nueva Angus..."
Al principio, no supe como reaccionar. Si los "creativos" querían causar hilaridad, sorpresa, asombro, no lo supe definir.
El hecho es que me indignó que se valieran de datos tan alarmantes, minimizándolos, para publicitar una hamburguesa.
Pero meditándolo, quizá tengan algo de razón al utilizar de manera tan ligera y superflua este tipo de información.
Siete mil homicidios no son nada para alarmarse, así como los más de diez mil muertos que ha dejado el combate al narcotráfico en el país, ni los miles de crímenes de odio sin resolver, o los niños que mueren en las comunidades indígenas de enfermedades gastrointestinales o pulmonares.
No importan los muertos por hambre, en guerras étnicas, por creencias religiosas, alrededor del mundo.
No importan, porque en esta sociedad, ataráxica, anodina y ya inerte, el espectáculo y el dato efímero son los únicos valores referenciales.

1 comment:

Marfila said...

La que preparó la cena fuí yo! gracioso....